
El pasado sábado compré grajeas de todos los colores, ranas de chocolate y demás porquerías para afrontar dignamente el visionado de la sexta película de Harry Potter. Aquí en España la han llamado Harry Potter y el misterio del príncipe (como al libro), lo que me parece insultante por dos motivos:
1º ¿Qué cojones pasa por decir la palabra "mestizo"? ¿Acaso se va a ofender alguien?
2º ¿Misterio del príncipe? ¿Qué misterio si se pasa por alto la importancia del libro que hereda Harry en la trama y, para colmo, se zanja el tema con un "Ah, Harry, por cierto, yo soy el Príncipe Mestizo"? Detesto cómo las películas infravaloran el papel de Snape, sin duda el personaje con más matices y mejor construído de la saga.
Si, la película no me apasionó definitivamente. Hasta ahora siempre había alabado la saga Potter por las buenas adaptaciones que las películas hacían de los libros. Pensaba que era determinante el hecho de que J.K. Rowning tuviera supervisara los guiones... Como digo, hasta ahora.
Está claro que la Rowning ha tenido que tirarse a las drogas y que el director, David Yates, es ya más un funcionario aburrido de su trabajo que un creador cinematográfico. Porque esta película es un subproducto más cercano a High School Musical que al mundo de Hogwarts. Parece pensado exclusivamente para provocar la risa facilona y estimular las hormonas adolescentes. De otra manera no tiene sentido que se hayan saltado episodios cruciales para entender la trama y en cambio ocupe muchos minutos Lavender Brown poniéndole ojitos a ron Weasley.
¿Qué momentos cruciales? No sé, podían haber tenido la decencia de explicar por qué el diario y el anillo son horrocruxes o cómo Harry podrá identificar el resto. O simplemente deleitarnos con la historia completa de Tom Riddle... Me hubiera conformado con que el final no fuera tan estúpido en plan "hola, soy Bellatrix Lestrange, una asesina del copón, pero voy al colegio solo a ver cómo Snape mata a Dumbledore y a quemar la casa de Hagrid" ¡¡¿¿y la batalla con los estudiantes y los profesores??!! Coño, que entre eso y el incidente de la Madriguera que se han inventado, los mortífagos deberían llamarse pirómanos. Por no decir que en el libro respiras el ambiente de miedo y peligro sembrado por Voldemort. Sobretodo el que corre Harry, que va siempre fuertemente protegido. En la película el único peligro que corre Potter es, no sé, que le entre una pestaña en el ojo por culpa de las gafas.
Eso sí, no puedo dejar de decir que hubo detalles que me gustaron e incluso emocionaron. Destaco sobretodo al actor que interpreta a Draco Malfoy y cómo se ha enfocado el personaje en la película. Como contraste está la madre que parece más preocupada en ir al "toilette" a retocarse que en que la vida de su hijo corra peligro. Helena Bonham-Carter está sublime también como pirómana-mortífaga (y en todo lo que haga xD) y me encantó que los hermanos Weasley tengan una Umbridge voladora en su tienda, jejeje.
En fin, es una película sobre el universo de Harry Potter y tan solo por eso me hizo feliz verla. Pero tengo algunos consejos para las dos últimas:
1º DESPIDAN a David Yates
2º Desintoxiquen a J.K. Rowning
3º Denle a Luna Lovegood y Snape la importancia que merecen en "las reliquias de la muerte" (o prometo quemarles el estudio)
4º Que el guión lo escriba alguien mayor de 25 años

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