9/26/2009

La magia de la radio



El próximo jueves, cuando trabajar en Onda Cero Sevilla ya sea para mí solo un recuerdo, podré decir que, durante tres meses, formé parte de un gran equipo Y lo diré con orgullo porque de todos y cada uno de ellos he aprendido valiosas lecciones sobre el periodismo, la vida y sobre mí misma. Lo he dicho antes en el blog y lo repito, gracias a ellos y gracias a estas prácticas he pasado de estar enamorada de la radio a estar enganchada al medio para siempre.

Y si os parece poca razón el compartir mesa y ordenador con profesionales como la copa de un pino... Hay mucho más. He tenido la oportunidad de experimentar cosas que antes solo imaginaba. Dos de las que más me ha sorprendido ocurrieron la semana pasada. El martes asistí a un desayuno organizado por la Asociación de Periodistas Parlamentarios (la PEPA) con Javier Arenas. Es costumbre que la primera parte del encuentro sea off the record y eso es lo más gratificante que me llevo. Conocer a un político de esa envergadura con los micrófonos cerrados cambia tu perspectiva de la política. Está claro que no va a decir nada que no deba, no baja la guardia pero habla de una manera distendida y mucho más cercana. Expresa opiniones como las que podemos tener tú o yo.

Dos días después estuve presente en la rueda de prensa en que se presentaba el proyecto del Genoma Médico, que puede suponer la esperanza para los afectados por enfermedades raras de base genética. Me sentí muy orgullosa de que científicos de mi tierra estén involucrados en algo pionero y tan importante. Fué realmente bonito.

A esas dos anécdotas podría sumar muchas otras, como un almuerzo de prensa en la Diputación o, simplemente ponerle voz a las noticias de Andalucía y Sevilla todos los días de lunes a viernes. Tres días, tan sólo tres días para empaparme de todo lo que pueda, para despedirme de los micros. Cuando me presenté a las pruebas no quería imaginar que pudieran seleccionarme porque era demasiado bonito para ser cierto. Pero lo hicieron y el sueño se cumplió... y es solo el principio. ¡Me merecía esa radio!

¡Feliz fin de semana!


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

9/18/2009

Las riendas de tu vida

Los deseos son peligrosos y caprichosos... Porque uno desea algo que no tiene sin saber, claro, lo que implica tenerlo. Y luego, cuando lo tienes, las cosas no son tan fáciles como imaginabas. Diría que la culpa es de la imaginación, un bien tan preciado que tienes que pagar con la decepción de la realidad. Pero eso es otro tema.

Soñaba desde los ¿15 años? con ponerme delante de un micrófono cabezón de gomaespuma, en una sala insonorizada y ser creadora de la magia de la radio. Bueno, pues aunque sea por tres meses lo he conseguido. Pero, ¡ay amigos! no me basta. Ahora que lo he probado, que conozco sus entresijos, ¡quiero más! Si antes me enganchaba la locución ahora me he enamorado de la producción, de la redacción, de todo el proceso en el que tratas de construir una noticia. De ese papel importante que tienen los medios para intentar mejorar la realidad. ¡Quiero más! Así que no sé si ha sido o bueno probarlo porque ahora no podré desligarme de la radio el resto de mi vida. Me salga bien o mal.

Otro deseo cumplido: tomar las riendas de mi vida. Y muchas veces, últimamente, pienso ¡en mala hora lo deseé!. Porque ser responsable al cien por cien de tus actos implica una responsabilidad que ríete tú de la de Peter Parker. Ya no me puedo esconder, refugiar ni excusar con daños ajenos. Por primera vez desde lo más tierno de mi infancia soy solo yo ante mis decisiones y mis actos. Gran putada, amigos, porque saber lo que debes hacer y que te duela el alma al hacerlo es duro, muy duro.

Pero como soy así, terca como una mula, sigo soñando. Sueño que nuestros 11 años sean también nuestros 22, 33 y luego la eternidad. Claro que en este empeño parto con la ventaja de saber que será duro y dolerá. Pero ¿acaso no merece la pena cruzar un campo de espinas hasta casi morir desangrado si al otro lado me espera toda una vida juntos?

¿Qué estás dispuesto a dar para alcanzar tus sueños? Lo que necesitas está dentro de tí, solo tienes que atreverte a agarrar el camino que marcará tu destino.

¡Feliz viernes!

Dedicado a Marcos, Rufo, a todos los voluntarios y al amor verdadero...


Fotografía: Lucía Jurado

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

9/14/2009

Epílogo: 11 de Septiembre


Once de Septiembre de 2009. Lo mejor del día vino al final. Nos reunimos en casa de mi hermana Sonia para ver a mi futuro sobrino. Aquí está, tan perfecto, tan bonito, tan parte de nosotros. Estamos deseando poder tocarle y besarle hasta cansarnos. Pero eso será en Diciembre, por el momento sabemos que no le gustan las ecografías y que está sano y perfecto.

También fue el día en que decidí dejar de dar tumbos en la vida, no ir más a salto de mata y hacer gala de mi gran capacidad de organización. Un pequeño incidente, como siempre en mi existencia, ha supuesto el punto de inflexión definitivo. Si había en mí un atisbo de ansiedad ahora sé que la generaba mi equivocada actitud de querer hacerlo todo a un tiempo, desordenadamente, pero hacerlo. Y estoy convencida de que a partir de ahora podré hacer más y mejor. Por mí, por mi carrera y por mi familia.

Como siempre, mi cumpleaños y el mes de septiembre han supuesto un giro en mi vida, un nuevo comienzo. El auténtico año nuevo en que piensas que eres capaz de ser mejor y de hacer todo aquello que te propongas. Asumes los errores del pasado y los vuelcas en positivo. Ahora toca escribir en el lienzo en blanco que 365 días me ponen por delante. Y todos esos días tendré 28 años. ¡A aprovecharlos!



Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

9/13/2009

Siguió el 10-09-09


Diez de septiembre de 2009. Antes de que me levantara miles de españoles ya habían recogido sus ADN en todas las ciudades en que se reparte y ya habrían leído mi artículo, lo habrían criticado o alabado. Me levanté con una sonrisa puesta, era mi cumpleaños. Salí de casa temprano y compré dulces para la gente de la radio. Esa mañana aunque las cosas por momentos parecían torcerse conseguí que todo saliera redondo sin perder la sonrisa. Ricardo Acosta y Susana Valdés me felicitaron en antena, ahí queda eso para la posteridad.

Comí en casa, Oni me había preparado un sobre de pasta. Sin duda uno de mis platos favoritos, cuando tengo un plato de pasta de sobre delante no existen los amigos. Qué detalle, pensé, como no voy a celebrar mi cumpleaños al menos me compensa con esto.

*** Importante: No he contado todavía que este año yo había decidido no celebrar mis 28. Y eso que yo soy de macro-celebraciones con todos mis conocidos. Pero este año no tenía ilusión por organizar nada, no me apetecía por muchos motivos. Como estaba convencida de que a Oni no se le ocurriría en la vida darme una fiesta sorpresa estaba tranquila, nunca espero nada que no pueda pasar para no llevarme una decepción. Sigamos***

Me fui a trabajar por partida doble. En mi curro de teleoperadora todo el mundo había leído el ADN, Dios mío, no puedo explicar cómo me emocioné cuando entré por la plataforma y mis compañeros me felicitaban por el cumpleaños y por ADN. El día que pueda dejar ese trabajo les voy a echar muchísimo de menos, son lo único que me hace feliz y que me da fuerzas para seguir allí. Mis compañeros y mis coordinadores, que también me leyeron y me felicitaron sin excepción. El grupito de amigos, cordis y compis, con los que más roce tengo en el curro me estaban esperando para merendar, y también les llevé cositas de picar. Y como estaba tan a gusto ese día en el curro me fastidió que Oni empezara a llamarme cuando me quedaba media hora para salir.

Volví a casa en el coche del padre de María, un cielo de niña. Quería llegar temprano a ver qué le pasaba a Oni. Subí al piso y me lo encontré con la ropa de estar por casa viendo la tele. Me dijo que me cambiara de ropa que íbamos a cenar, así que entré en el cuarto, abrí el armario y ¡OOOOH! Me llevé un susto de muerte, lo juro. De la esquina del cuarto salieron Mauri, Leo, Juanma y Jose. Yo tardé en recuperarme del susto bastante y volví a flipar. ¿Que Oni había conseguido sorprenderme? ¿A mí? ¿A la reina de las sorpresas? No le creía capaz de pensar todo eso, de preocuparse tanto por mí. Por eso no tenía este año ilusión y nunca se lo dije. Y, una vez más, volví a estar convencida de que entre nosotros hay más que química.

Los chicos me dieron su regalo, el perfume Scada con un botecito de crema. ¡Son increíbles! Yo no paraba de quejarme días antes de que necesitaba colonias o perfumes para salir. Cenamos y cuando pensé que no me podían sorprender más, ¡tenían una tarta de nubes! (llamadas en Sevilla "esponjitas") Siempre he querido una tarta de chucherías y esta era la más bonita que he visto. El día estaba saliendo mejor que en mis mejores sueños. Y entonces Oni sacó su regalo. Tenía las medidas exactas del Stereo Box Set (ver entrada anterior) pero no podía creer que lo fuera. No quería pensar que lo era. Oni insinuó que lo era, abrí el regalo nerviosamente... Y no lo era. Era el snow leopard.

Entonces hubo un tenso silencio. Todos me miraban y yo acababa de cancelar un pedido del Stereo Box Set en Amazon pensando que ese era el regalo de Oni. Nadie decía nada, así que me levanté y dije "si de aquí salen todas las sorpresas voy a entrar a mirar si hay alguna más". Y ahí, dentro de unas cinco cajas ensambladas como muñecas rusas, estaba el Stereo Box Set.

Lloré. Lloré mucho rato. Por los años que llevaba esperándolo y por lo que Oni me quería. Luego reí, luego no sé qué sentí. Esa noche, además, me llamaron mis abuelos y mi tío. Mi madre me felicitó compartiendo en tuenti dos fotos mías de bebé. Mis hermanas me dijeron cosas muy bonitas. Coño, ha sido el mejor cumpleaños de mi vida.


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Todo empezó el 09-09-09


Nueve de septiembre de 2009. A las 9 y 9 de la mañana miles de bloggers intentaban actualizar su blog, su twitter o su facebook por hacer la gracia. Yo llevaba una hora estudiando sin saber muy bien qué ni por qué. Para mí también era un día especial, el día Beatle más importante desde, probablemente, el lanzamiento de los Anthology. Básicamente, por dos motivos:

1º: El stereo box set



Todos los que somos algo aficionados a Los Beatles esperábamos desde hace muchísimos años la remasterización de la discografía completa de la banda. Es algo que se lleva haciendo desde los 80 con todos los discos anteriores, un proceso digamos de limpiado de los masters originales con el que se consigue infinitamente mayor calidad. Está claro que hacer eso con los discos de los fab four no era tarea fácil, no lo vamos a negar. Porque, sobretodo en la segunda época, las grabaciones originales tienen infinidad de pistas de efectos, etcétera. Pero siempre hemos estado convencidos de que se retrasaba, además, para sacarnos a los aficionados todo el dinero posible. Pero, oh milagro, el 9 del 9 del 2009 tendríamos la posibilidad de escuchar la discografía completa o comprar los discos por separado. Todo un milagro que se hizo coincidir con el lanzamiento de...

2º Rock Band: The Beatles

Juego para todas las consolas de nueva generación y de sobremesa que incluye 45 canciones originales de la banda y, en el pack bundle, una reproducción del bajo Hofner de Paul McCartney, de la Ludwing de Ringo Starr y un micro de pie. Además, las animaciones son una pasada.

_____________________

Obviamente, la campaña comercial para estos dos lanzamientos ha sido brutal. Los fans hemos podido disfrutar de documentales, tazas beatle en El País, y un largo etcétera de artículos y espacios en todos los medios de comunicación. Así que, como digo, comenzaba un día especial. No es que me pensara comprar ninguno de estos dos artículos de lujo, se salían de mi presupuesto, pero bueno, estaba contenta.

Llegó la tarde y llegó el examen. Y me encontré ante una situación que no esperaba. No suspendí, ni aprobé... Pero si gané mucho. Es que explicar lo que pasó es complicado si ni yo misma lo entiendo. La guinda del día vino de la mano de ADN. A lo largo del verano he tenido la oportunidad de publicar en días sueltos la apertura de la edición sevillana del periódico. Pero el día 9, ¡iba a escribir para toda España! Por primera vez desde cualquier rincón del país leerían algo con la firma de Marta G. Navarro. Y como toda primera vez la recordaría siempre... Más teniendo en cuenta que ese periódico estaría fechado el día de mi cumpleaños. Sin duda el mejor regalo que podían haberme hecho.

CONTINÚA (Y se pone más emocionante)


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

9/03/2009

Carry that weight

Cargar con uno mismo es, de lejos, la más pesada de las cargas con las que se enfrenta uno en la vida. Porque con los otros cargas porque quieres, incluso con la familia. Pero no te puedes divorciar de tí mismo. Y mira que a veces, al menos a mí, me gustaría. En vez de eso te toca analizarte durante años en base a un sofisticadísimo sistema de fallo y acierto en el que metes la pata hasta el fondo miles de veces hasta que empiezas a conocerte. Entonces te toca asumir que tu mente y tu cuerpo son dos entes diferentes y que no eres lo que te gustaría ser, ya sea porque eso requiera esfuerzo o porque no está en tu naturaleza. Una vez asumido puedes perfilarte, potenciar lo bueno que tienes para suplir tus carencias y alcanzar las metas que te propusiste cuando aún no te conocías.

Suena bien, ¿verdad? Pues es una mierda. Porque cuando, toda chulita ,te crees que te conoces a tí misma y que empiezas a controlar tus movimientos tienes una reacción extraña y contraproducente que hace que todo vuelva a empezar. Bueno, no, estás peor que al principio porque te comes el coco pensando el motivo de esa reacción, si es externo o interno, controlable o incontrolable...

Sé que esto suena a rollo pero lo explicaré en pocas palabras, ¿por qué estoy actualizando el blog en vez de estudiar derecho? ¿Por qué muchas veces para hacer las cosas solo me motiva la adrenalina del último momento?



¡Feliz jueves!


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.