En primer lugar está el hecho en sí:
Cataluña se convierte en la segunda (si, he dicho SE-GUN-DA) Comunidad Autónoma de España en prohibir los toros después de que lo hiciera Canarias en los 90. Para todos los que nos damos cuenta de que el espectáculo taurino consiste en que un grupo de gente disfrute con el sufrimiento, agonía y muerte de un animal es, por supuesto, una gran noticia. No es un duelo entre iguales, porque el pobre animal no elige participar, y sale al ruedo asustado, desconcertado. Un pobre animal que pasará sus últimos minutos de vida intentando defenderse de un tipo que pretende hacer arte de su agonía.
Muchos dicen

: "bueno, pues que no se mate al toro". Es que la muerte convertida en espectáculo del toro es la última de las humillaciones y vejaciones a las que es expuesto. Sufre desde que le obligan a salir al ruedo, un sitio desconocido para él con un montón de gente observándole y sin saber qué hace allí ni qué le van a hacer. Imaginen por un momento que en vez de un toro habláramos de un perro o un gatito. Entonces parecería inaceptable, ¿no? Pues es lo mismo.
Otros dicen: "que se prohiba entonces la caza deportiva". ¡Ojalá! Y todos los tipos de caza, añado yo. Pero habrá que empezar por algún sitio y, sin duda, el toreo es la primera lacra a erradicar precisamente porque es un símbolo, porque nos lo venden como seña de identidad española y porque supone el convertir en espectáculo, en disfrute de masas, el sufrimiento de un ser vivo. No obstante, a la larga una sociedad moderna debe aspirar a erradicar cualquier tipo de maltrato animal.
Todavía queda mucho camino,
no obstante, no hay más que ver la panda de hijos de puta que cada año abandonan a sus mascotas, dejándolas a su suerte, cuando se van de vacaciones...
Y ya los mejores: "es que si desaparecen las corridas desaparecerá el toro de lidia". Según la wikipedia "El
toro de lidia es un toro criado y seleccionado por el hombre en los últimos tres siglos, con fines comerciales, destinado a espectáculos taurinos..." Y añado yo que esa selección se hizo únicamente con el fin de potenciar su violencia, su "bravura". Así que no tendría impacto medioambiental alguno que esta especie artificial desapareciera.
Cuando los "taurinos" se quedan sin argumentos recurren a que "claro, los catalanes no quieren nada de España y por eso prohiben los toros"... Entonces, ¿los canarios tampoco? Buscar un motivo político para esta prohibición supone una profunda ignorancia de todo el proceso. Los responsables de este logro son las asociaciones de defensa de los animales y las iniciativas ciudadanas que, con su incansable labor, han conseguido elevar el tema a la esfera política. Y no serán los últimos, en Madrid o Asturias ya se está planteando lo mismo. Mi pena es que en Andalucía es un sueño inalcanzable, hoy por hoy, siquiera que se intente algo parecido.
Muchos andaluces, y seguro que también habrá pasado en otras partes de España, nos sentimos orgullosos de nuestros compatriotas catalanes el día 28 de Julio, cuando el Parlament aprobó la prohibición. Por mucho que les cueste entenderlo a esas personas que desprecian el sufrimiento animal, cada día hay más gente concienciada en que no tenemos el derecho de maltratar ni abusar de los animales simplemente porque no puedan defenderse. Y no nos vamos a cansar de decirlo.
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PD: A los perros de esta entrada les están buscando una familia que les quiera en SOFIA El Refugio. Pincha en sus fotos para más información.